Platos Tradicionales garantiza máxima higiene y seguridad alimentaria en todos sus productos. Por eso todos los procesos por los que pasan sus platos precocinados están sometidos a rigurosos controles de calidad.
Dichos controles comienzan con la selección de las mejores materias primas. Durante la recepción de las mismas, se verifica que todos los productos cumplen con las garantías de temperatura y con todas las especificaciones técnicas establecidas.
Por otro lado, y como garantía de máxima higiene, todos los operarios van rigurosamente protegidos y equipados con la indumentaria más apropiada, pasando por estrictas medidas higiénicas antes de acceder a la planta de producción (vados sanitarios, y desinfección limpieza de manos, etc.).
Además, durante todo el proceso anteriormente descrito, se realizan rigurosos controles de calidad con el fin de verificar que todas las bandejas cumplen los requisitos exigidos para garantizar unas recetas de máxima calidad y sabor.
Finalmente, se colocan los fajines de cartón y se imprime el lote y la fecha de caducidad, lo que permite identificar el producto en cualquier momento.
Después de todo este proceso, el producto aún no está listo para comercializar, falta un nuevo control de calidad: la analítica en el laboratorio. El producto queda almacenado esperando recibir los resultados del laboratorio sobre las analíticas realizadas para asegurar que las barquetas están en perfectas condiciones para ser consumidas.
Una vez comprobado el producto, se envía a los supermercados Mercadona en camiones frigoríficos que aseguran el mantenimiento de la cadena del frío.
Todos estos controles aseguran que los platos preparados de Platos Tradicionales lleguen a los lineales de Mercadona con las máximas garantías de calidad tras haber superado las más rigurosas normas de seguridad alimentaria.
De este modo, Platos Tradicionales garantiza que sus productos reúnen los más altos parámetros de calidad y fiabilidad para que sólo te preocupes de disfrutarlos y saborearlos en tu casa.